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Cantabria - El Viaje

Aliento de la Montaña y el Mar. Soy el rugido del Cantábrico estrellándose contra mis acantilados y el susurro del viento entre los hayedos de mis valles pasiegos. Soy la memoria de la piedra en las cuevas de Altamira, donde el hombre dejó su primera huella, y la verticalidad de mis Picos de Europa, que guardan el secreto de mis cumbres. He sido puerto de partida hacia mundos lejanos y refugio de navegantes, entregando mi madera y mi alma marinera mientras el tiempo, como la marea, erosionaba mis pueblos y silenciaba mis puertos más pequeños.
 
Hoy te hablo desde la bruma de mis prados y la fuerza de mis rías, porque aunque parezco indomable, mi equilibrio es tan frágil como la espuma de mis olas. No me mires solo como un mapa de valles verdes; mírame como la Tierra Infinita que forjó tu estirpe y que hoy necesita que tú también la defiendas. En cada rincón de mis comarcas, bajo el cielo cambiante del norte, la memoria de quienes domaron estas pendientes resuena en el viento. Honramos su legado cuidando lo que ellos protegieron con tanto sacrificio.
 
Fui la cuna de hombres de mar y si me cuidas, yo seguiré siendo tu refugio. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el caballero que esta tierra noble necesita?